En el comercio electrónico, prevenir el fraude es fundamental para garantizar la salud de tu negocio. Al fin y al cabo, si sufres fugas de dinero o eres el blanco habitual de los estafadores, tu rentabilidad corre un grave peligro. También te costará mantener un flujo de caja saludable.
Básicamente, las medidas de prevención del fraude te ayudan a determinar que las transacciones son legítimas y que los clientes son realmente quienes dicen ser. Ambas cosas son vitales para el éxito de tu negocio.
Por lo tanto, ¿cómo puede una detección eficaz del fraude ayudarte a dejar de perder dinero y reducir costes innecesarios?
Echemos un vistazo.
Aumenta las tasas de autorización
Tu tasa de autorización (también conocida como ratio de aprobación) es el porcentaje de transacciones que se aprueban durante el proceso de autorización.
En la mayoría de los pagos con tarjeta, el banco emisor (o el banco del consumidor que emitió la tarjeta) tiene que revisar y autorizar la transacción antes de enviar los fondos a tu negocio.

Si tu empresa recibe un volumen elevado de transacciones no autorizadas, los bancos emisores acabarán considerándola de alto riesgo y rechazarán un mayor número de intentos de pago. Esto puede provocar más abandonos de carrito, ya que es posible que los clientes no vuelvan a intentar un pago fallido o pierdan la confianza en ti.
De hecho, nuestros datos muestran que el 54 % de los consumidores abandonaría una compra si no considerara que el pago es seguro. También puede dar lugar a más falsos rechazos, que son transacciones legítimas que se bloquean por sospecha de fraude.
Entonces, ¿cómo puede ayudarte una estrategia sólida de detección del fraude?
Te ayudará a garantizar que los pagos sean legítimos, aumentando tu tasa de autorización, reduciendo la fricción durante el checkout y aumentando los ingresos.
Evita los programas de supervisión
Si tu negocio es propenso al fraude y a los contracargos, algunas marcas de tarjetas (o las empresas que gestionan las redes de tarjetas, como Visa o Mastercard) pueden incluirte en un programa de supervisión. Existen dos tipos de programas:
Supervisión del fraude
Supervisión de contracargos
Estos programas te incentivan a reducir el fraude y los contracargos, y a menudo te impondrán penalizaciones si no lo haces. Estas penalizaciones incluyen el pago de tarifas o multas más elevadas y, a veces, incluso te impiden procesar pagos por completo.
Evitar someterte a uno de estos programas de supervisión te ayudará a controlar los costes y, en casos extremos, incluso ayudará a tu negocio a seguir operando.
Reduce los contracargos
Si la detección del fraude es el escudo de tu negocio, los contracargos son la protección que ayuda a salvar a los consumidores de los estafadores online.
Los contracargos pueden iniciarse por diversos motivos, incluidos problemas válidos como productos defectuosos o cargos incorrectos. Pero también pueden ser causados por estafadores que roban los datos del titular de una tarjeta y los utilizan de forma ilegal. Si esto ocurre, el propietario de la tarjeta presentará un contracargo para recuperar los fondos.

Independientemente de la causa, los contracargos le cuestan dinero y tiempo a tu negocio: tienes que pagar comisiones, disputar la reclamación y también podrías perder el coste de los productos o servicios entregados.
Si tienes una tasa elevada de contracargos, también puedes enfrentarte a otros problemas, como tasas de autorización más bajas, multas más elevadas, un incremento en las tarifas de procesamiento de pagos e incluso el cierre de la cuenta.
Prevenir el fraude te ayuda a bloquear los contracargos fraudulentos, protegiendo a tu negocio de los peligros que conllevan.